En el ámbito francófono, se puede mejorar el vocabulario, así como el ritmo, entonación, pronunciación, etc. gracias a la audición de canciones en lengua extranjera (Martín Jiménez, 2018). Por lo tanto, explica que las canciones en francés estimulan tanto la memoria auditiva como la competencia comunicativa, permitiendo trabajar simultáneamente la pronunciación, la entonación y el léxico. Además, la autora destaca el componente afectivo, al indicar que la música disminuye el filtro emocional y facilita un aprendizaje más natural y espontáneo.
De manera complementaria, Hernández (2023) enfatiza que el aprendizaje de lenguas mediante recursos musicales y poéticos fomenta la curiosidad y la participación activa del estudiante, especialmente en etapas iniciales, pero también adaptable a otros niveles educativos. Según la autora, la música impulsa la creatividad y la expresión oral, al transformar el aula en un espacio lúdico y participativo.